El 70 % de la superficie terrestre está cubierta de agua, sin embargo, solo el 0,025% es agua potable o apta para el consumo humano. Cantidad que año tras año sigue reduciéndose. Por ello, uno de los mayores desafíos que tenemos en la actualidad, es la óptima gestión y reciclaje de las aguas residuales.

Tratamiento de aguas residuales domésticas

El 70 % de la superficie terrestre está cubierta de agua, sin embargo, solo el 0,025% es agua potable o apta para el consumo humano. Cantidad que año tras año sigue reduciéndose. Por ello, uno de los mayores desafíos que tenemos en la actualidad, es la óptima gestión, reciclaje y tratamiento de aguas residuales.

Qué es el agua potable o agua apta para el consumo humano

Según lo estipulado en el Real Decreto 140/2003, se consideran aguas aptas para el consumo humano:

  • Todas aquellas aguas, tanto en su estado original o después de tratamiento, utilizadas para beber, cocinar, preparar alimentos, higiene personal y para otros usos domésticos.
  • Las aguas utilizadas en la industria alimentaria para fines de fabricación, tratamiento, conservación o comercialización de productos o sustancias destinadas al consumo humano, así como a las utilizadas en la limpieza de las superficies, objetos y materiales que puedan estar en contacto con los alimentos.
  • Todas las aguas suministradas para consumo humano como parte de una actividad comercial o pública.

Qué son las aguas residuales domésticas

Las aguas residuales son aguas con impurezas y elementos contaminantes no aptas para el consumo humano. Pueden tener tres orígenes diferentes, por eso se clasifican en tres tipos: aguas residuales domésticas, industriales y pluviales.

Las aguas residuales domésticas, el foco de atención de este artículo, es el agua proveniente de los hogares, es decir, las aguas producidas por el metabolismo humano y las actividades domésticas cotidianas. En definitiva, el agua que consumes mientras te duchas, lavas los platos y cuando tiras de la cadena del inodoro, son aguas que automáticamente pasan a ser residuales.

Con el aumento de la superpoblación en áreas urbanas y la falta de planificación urbanística, ha habido también un aumento en la contaminación de las aguas residuales.

Ten en cuenta que los jabones, detergentes y productos para la limpieza y desinfección del hogar, por solo mencionar algunos, contienen sustancias químicas nocivas que cuando desembocan en lagos y ríos, pueden afectar la salud de todas las formas de vida en el agua. Lo que también representa una amenaza para la especie humana.

Es aquí donde entran en juego los sistemas de tratamiento de aguas residuales.

Sistemas para el tratamiento de aguas residuales domésticas

Como mencionamos anteriormente, las aguas residuales domésticas están compuestas de una cantidad relativa de contaminantes físicos, químicos y biológicos que como resultado, generan un gran impacto negativo en el medio ambiente y en la salud humana.

En lugar de devolver las aguas residuales sin tratamiento a sus cauces naturales, el reto actual es reintroducir la mayor cantidad posible depuradas y en condiciones ambientales ecológicamente sostenibles.

Para ello, se han puesto en marcha los servicios de alcantarillado, saneamiento y las EDAR (estaciones depuradoras de aguas residuales). Con estos servicios, las aguas residuales son sometidas previamente a un proceso de descontaminación con el que se consigue la reducción de nutrientes y materia orgánica, la desinfección de microcontaminantes y la recuperación de subproductos, lo que incluso facilita su reutilización para el riego agrícola, en procesos industriales o con fines recreativos.

¿Qué sistemas para el tratamiento de aguas residuales son una buena alternativa si tu vivienda carece de conexión a un sistema de saneamiento público o alcantarillado?

Entre las diferentes soluciones que ofrece el mercado a nivel doméstico para el tratamiento de las aguas residuales, podrás encontrar:

Tratamiento de aguas residuales con Fosa séptica

La fosa séptica es el sistema para el tratamiento de las aguas residuales más económico y sencillo de implementar. Pero, ten en cuenta que los costes de gestión y mantenimientos son muy elevados respecto a los demás sistemas disponibles. Además, tendrás que acordar un contrato de bombeo y extracción de los residuos con una empresa extractora.

Por otra parte, aunque no consumen energía y ocupan poco espacio, estos depósitos expulsan muy malos olores y no garantizan la sostenibilidad medioambiental ni la reutilización del agua.

En general, las fosas sépticas son la alternativa recomendada para viviendas de muy pocos habitantes, en zonas rurales o residenciales en las que no hay conexión al alcantarillado y sobre todo, no se precisa gran cantidad de vertido (que no supere las dos veces al año).

Tratamiento de aguas residuales con depuradoras de filtro biológico

La segunda opción son las depuradoras con filtro biológico. En este caso la depuración se realiza en dos etapas (sedimentación primaria y filtración) y mediante un tratamiento biológico. Estas depuradoras depuran entre un 40% y 50%, lo que suele violar los parámetros normativos vigentes.

Aunque las depuradoras biológicas son una solución práctica y de fácil instalación y mantenimiento, el proceso no garantiza un agua apta para riego ni vertido a cauce público. Además, los lodos deben ser extraídos, por lo menos, 2 veces en el año.

Tratamiento de aguas residuales con depuradoras de oxidación total

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Las depuradoras de oxidación total son la alternativa más utilizada por su alto rendimiento para el tratamiento de las aguas residuales. Con este sistema, se emplea el oxígeno para depurar las aguas residuales y reducir los contaminantes orgánicos biodegradables.

El sistema de oxidación total funciona teniendo en cuenta tres fases fundamentales. En una primera fase, el agua residual entra en el depósito y es arrastrada por gravedad al fondo, procediendo con la eliminación de los gruesos. Posteriormente tiene lugar la descomposición de la materia orgánica por degradación de los microorganismos. Luego, se separa el exceso de lodo resultante de la descomposición y degradación de la materia orgánica, y finalmente el lodo es recirculado a la cámara de oxidación total.

Como resultado, se consigue un agua apta para riego y para el vertido a cauce público.

En conclusiones, la gama de depuradoras de oxidación total es la mejor alternativa y la más extendida en la práctica, debido a su fácil instalación, su mantenimiento simple, su óptimo funcionamiento y su gran capacidad para reutilizar el agua tratada.

Conclusiones

Las depuradoras de aguas residuales domésticas permiten la eliminación de los residuos y contaminantes antes de devolver el agua al medio ambiente, lo que favorece la reutilización del agua y la conservación medioambiental del entorno en el que se ubica la vivienda.

En Mayor Salud y Bienestar somos especialistas en la distribución, instalación y mantenimiento de depuradoras de oxidación total. Mira las opciones para el tratamiento de aguas residuales domésticas que tenemos disponibles para ti. Contáctanos sin compromiso.

 

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